Mario Céspedes
Ciudadano de a pie
“El lenguaje político está diseñado para que las
mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al
viento una apariencia de solidez”
George Orwell
Si
al final del 2014 concluíamos que el Gobierno había sorteado con relativo éxito
las dificultades de las tempraneras arremetidas de la oposición política, pareciera
que el inicio del 2015 augura mayores dolores de cabeza. Más que un final, la renuncia
del Viceministro Soley pareciera ser más bien el inicio de un tortuoso camino
que amenaza incluso al propio Ministro de Presidencia. El daño está hecho pero
la historia continúa cual saga cinematográfica. ¿En qué momento un relato
periodístico se convierte en hecho cierto? Si el relato no cuenta con fuentes
de verificación es una conjetura, suposición, interpretación o el invento de
quien lo comunica. En el mundo periodístico, para que un relato sea verificable
por el público requiere de la prueba que demuestre que en efecto, el hecho sucedió
tal y como lo consigna el medio respectivo.
Sin
embargo, esta lógica no es la que opera cuando se acerca la mirada a la forma
en como un relato periodístico en clave interpretativa de una reunión, se
convierte por la inercia de su impacto subjetivo en una verdad irrefutable. Es
el caso de la denuncia que origina el proceso de desestabilización y posterior
renuncia del Vice Ministro de la Presidencia Daniel Soley, todo en el plazo de
7 días.
Todo
inició el martes 13 de enero (fecha que no deja de ser inquietante), cuando el
periódico La Nación publica como un titular en la página 4A “Presidencia ofrece embajada a procuradora
incómoda”, el subtitular arriba da cuenta de que el “Viceministro admite que Ana Lorena Brenes le señaló “distancia” con gobierno de Solís”. El Viceministro en
aquel momento contesta que “La
Procuradora le manifiesta su “incomodidad” por un “distanciamiento” entre ambas
instituciones”.
Pareciera
ser que la noticia pone en juego tres palabras: embajada, renuncia e incómoda.
Luego el medio relaciona la palabra “incómoda”
acuñada por la Procuradora según Soley, con actos institucionales de la
Procuraduría como los dictámenes sobre la calle josefina 13 bis y el que se
pronunciaba en contra de la permanencia del señor Melvin Jiménez en el
Ministerio de Presidencia. Acto seguido
el medio relaciona la idea de que por esos pronunciamientos, el Gobierno
deseaba su “renuncia” para lo cual
le ofrece la “embajada”. Texto noticioso armado
de acuerdo a la interpretación que el medio hace la reunión del ex Viceministro.
Los
únicos temas admitidos oficialmente como parte de la conversación por el señor
Soley son temas normales que desde el Ministerio de Presidencia interesan,
sobre todo si con quien se conversa es su propio abogado, en este caso la
Procuraduría. Ante la insinuación de la tesis del medio el Viceministro es
tajante y dice:
1. No se le invitó a renunciar
2. La conversación se da en el ánimo
de un intercambio normal
3. La trayectoria de la Procuradora es
de mucha valía.
4. Cualquier reconocimiento posterior
para considerarla en otro ámbito de la función pública “es algo que no
debería desmerecerse”.
5. El Viceministro descartó haber
mencionado alguna opción concreta de embajada.
6. La cita tenía por objetivo mejorar
las relaciones de ambas entidades.
En
la entrevista que el medio hace al Viceministro, en su última pregunta dice que
“¿No cree que mencionar posibilidad de embajadas se puede entender como una
invitación a dejar el puesto?” Y responde el Viceministro “Lo que ella interprete es
otra cuestión. Le reitero: la intención de la conversación era ver cómo
estrechar los lazos”.
Como
se aprecia, es el medio de comunicación quien hace las asociaciones entre la
palabra “incómoda”, transmitida por la Procuradora según Soley, con los
dictámenes negativos de dos situaciones en las que se involucra al Presidente y
al Ministro de Presidencia, lo que hace que, según el medio, el Viceministro
ofrezca la prebenda conocida.
No
hay en el artículo citado, ninguna prueba contundente de que haya existido tal
ofrecimiento y mucho menos aceptado por el señor Soley. Esta es exclusivamente la versión
del medio y no había en aquel momento una prueba documental o testimonial
que así lo establezca, salvo si alguno de los interlocutores así lo ratifique.
Si
Soley no lo hizo, únicamente queda el testimonio de la Procuradora. Todo parece
indicar que La Nación si tenía la versión de la
Procuradora. Y aquí sí vale plantearse algunas dudas. Si en efecto el ofrecimiento
se dio, ¿cuál debió ser el papel de la Procuradora ante la comisión expresa de
un ofrecimiento ilegal? La Procuradora guarda silencio. Ella sería la única que
pudo haber filtrado los contenidos de la conversación hacia el medio de
comunicación. ¿Con qué objetivo? ¿Porque en vez de proceder de acuerdo a la
normativa y utilizando las herramientas que la institucionalidad ofrece,
optaría por filtrar la información al medio? Si es así, ¿qué otros hechos o
situaciones de carácter confidencial, que han sido tratados por la Procuraduría,
también han sido filtrados hacia terceros, con otras intenciones?
Finalmente,
la estridencia posterior a la noticia del martes 13 por parte de los medios,
partidos políticos opositores, analistas de bolsillo, crea la “bola de nieve”, indetenible, creciente, donde al final la pregunta ya no es si el medio tiene
las pruebas de lo que afirma sino que se asume como verdad incuestionable y se
solicita el linchamiento en principio para el Viceministro pero, renunciando
este, el clamor continuará solicitando la cabeza del propio Ministro de
Presidencia. Complemento de esto, está la frágil estrategia de comunicación del
gobierno, de puntillas, a la defensiva, diciendo pero sin decir mucho,
aletargada por la ausencia de decisiones políticas oportunas y contundentes. La
comparecencia ante la Comisión de Ingreso y Gasto Público tanto de la Procuradora
como del Ministro Jiménez y sobre todo la del ex Viceministro Soley terminarán
de decorar un escenario nada halagüeño para el joven Gobierno.
Todo
esto en un contexto donde se inician las sesiones extraordinarias cuya agenda
está en manos del ejecutivo, el PLN pone sobre la mesa su objetivo de articular
un bloque de partidos opositores para ganar el directorio legislativo en mayo
2015, disconformidad de grupos que apoyan el proyecto de sociedades de
convivencia con declaraciones del jerarca de Presidencia en cuanto a que este
proyecto no es prioridad y la amenaza del magisterio de convocar a huelga en el
inicio del curso lectivo, todo a las puertas de uno de los acontecimientos
latinoamericanos de enorme trascendencia, la III Reunión de CELAC.



