miércoles, 21 de enero de 2015

De relatos, renuncias y responsabilidades


Mario Céspedes
Ciudadano de a pie

“El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento una apariencia de solidez”
George Orwell

Si al final del 2014 concluíamos que el Gobierno había sorteado con relativo éxito las dificultades de las tempraneras arremetidas de la oposición política, pareciera que el inicio del 2015 augura mayores dolores de cabeza. Más que un final, la renuncia del Viceministro Soley pareciera ser más bien el inicio de un tortuoso camino que amenaza incluso al propio Ministro de Presidencia. El daño está hecho pero la historia continúa cual saga cinematográfica. ¿En qué momento un relato periodístico se convierte en hecho cierto? Si el relato no cuenta con fuentes de verificación es una conjetura, suposición, interpretación o el invento de quien lo comunica. En el mundo periodístico, para que un relato sea verificable por el público requiere de la prueba que demuestre que en efecto, el hecho sucedió tal y como lo consigna el medio respectivo.


Sin embargo, esta lógica no es la que opera cuando se acerca la mirada a la forma en como un relato periodístico en clave interpretativa de una reunión, se convierte por la inercia de su impacto subjetivo en una verdad irrefutable. Es el caso de la denuncia que origina el proceso de desestabilización y posterior renuncia del Vice Ministro de la Presidencia Daniel Soley, todo en el plazo de 7 días.


Todo inició el martes 13 de enero (fecha que no deja de ser inquietante), cuando el periódico La Nación publica como un titular en la página 4A “Presidencia ofrece embajada a procuradora incómoda”, el subtitular arriba da cuenta de que el “Viceministro admite que Ana Lorena Brenes le señaló “distancia” con gobierno de Solís”. El Viceministro en aquel momento contesta que “La Procuradora le manifiesta su “incomodidad” por un “distanciamiento” entre ambas instituciones”.

Pareciera ser que la noticia pone en juego tres palabras: embajada, renuncia e incómoda. Luego el medio relaciona la palabra “incómoda” acuñada por la Procuradora según Soley, con actos institucionales de la Procuraduría como los dictámenes sobre la calle josefina 13 bis y el que se pronunciaba en contra de la permanencia del señor Melvin Jiménez en el Ministerio de Presidencia.  Acto seguido el medio relaciona la idea de que por esos pronunciamientos, el Gobierno deseaba su “renuncia” para lo cual le ofrece la “embajada”. Texto noticioso armado de acuerdo a la interpretación que el medio hace la reunión del ex Viceministro.

Los únicos temas admitidos oficialmente como parte de la conversación por el señor Soley son temas normales que desde el Ministerio de Presidencia interesan, sobre todo si con quien se conversa es su propio abogado, en este caso la Procuraduría. Ante la insinuación de la tesis del medio el Viceministro es tajante y dice:

1.      No se le invitó a renunciar
2.      La conversación se da en el ánimo de un intercambio normal
3.      La trayectoria de la Procuradora es de mucha valía.
4.      Cualquier reconocimiento posterior para considerarla en otro ámbito de la función pública “es algo que no debería desmerecerse”.
5.      El Viceministro descartó haber mencionado alguna opción concreta de embajada.
6.      La cita tenía por objetivo mejorar las relaciones de ambas entidades.
En la entrevista que el medio hace al Viceministro, en su última pregunta dice que “¿No cree que mencionar posibilidad de embajadas se puede entender como una invitación a dejar el puesto?” Y responde el Viceministro “Lo que ella interprete es otra cuestión. Le reitero: la intención de la conversación era ver cómo estrechar los lazos”.

Como se aprecia, es el medio de comunicación quien hace las asociaciones entre la palabra “incómoda”, transmitida por la Procuradora según Soley, con los dictámenes negativos de dos situaciones en las que se involucra al Presidente y al Ministro de Presidencia, lo que hace que, según el medio, el Viceministro ofrezca la prebenda conocida.

No hay en el artículo citado, ninguna prueba contundente de que haya existido tal ofrecimiento y mucho menos aceptado por el señor Soley.  Esta es exclusivamente la versión del medio y no había en aquel momento una prueba documental o testimonial que así lo establezca, salvo si alguno de los interlocutores así lo ratifique.  

Si Soley no lo hizo, únicamente queda el testimonio de la Procuradora. Todo parece indicar que La Nación si tenía la versión de la Procuradora. Y aquí sí vale plantearse algunas dudas. Si en efecto el ofrecimiento se dio, ¿cuál debió ser el papel de la Procuradora ante la comisión expresa de un ofrecimiento ilegal? La Procuradora guarda silencio. Ella sería la única que pudo haber filtrado los contenidos de la conversación hacia el medio de comunicación. ¿Con qué objetivo? ¿Porque en vez de proceder de acuerdo a la normativa y utilizando las herramientas que la institucionalidad ofrece, optaría por filtrar la información al medio? Si es así, ¿qué otros hechos o situaciones de carácter confidencial, que han sido tratados por la Procuraduría, también han sido filtrados hacia terceros, con otras intenciones?

Finalmente, la estridencia posterior a la noticia del martes 13 por parte de los medios, partidos políticos opositores, analistas de bolsillo, crea la “bola de nieve”, indetenible, creciente, donde al final la pregunta ya no es si el medio tiene las pruebas de lo que afirma sino que se asume como verdad incuestionable y se solicita el linchamiento en principio para el Viceministro pero, renunciando este, el clamor continuará solicitando la cabeza del propio Ministro de Presidencia. Complemento de esto, está la frágil estrategia de comunicación del gobierno, de puntillas, a la defensiva, diciendo pero sin decir mucho, aletargada por la ausencia de decisiones políticas oportunas y contundentes. La comparecencia ante la Comisión de Ingreso y Gasto Público tanto de la Procuradora como del Ministro Jiménez y sobre todo la del ex Viceministro Soley terminarán de decorar un escenario nada halagüeño para el joven Gobierno.

Todo esto en un contexto donde se inician las sesiones extraordinarias cuya agenda está en manos del ejecutivo, el PLN pone sobre la mesa su objetivo de articular un bloque de partidos opositores para ganar el directorio legislativo en mayo 2015, disconformidad de grupos que apoyan el proyecto de sociedades de convivencia con declaraciones del jerarca de Presidencia en cuanto a que este proyecto no es prioridad y la amenaza del magisterio de convocar a huelga en el inicio del curso lectivo, todo a las puertas de uno de los acontecimientos latinoamericanos de enorme trascendencia, la III Reunión de CELAC. 

lunes, 5 de enero de 2015

Administración Solís: Sopla el viento…



Mario Céspedes
Ciudadano de a pie
Enero 2015

El año 2014 cerró con vientos a favor del gobierno de Luis Guillermo Solís. La opinión contraria argumentará que es evidente y demostrado (por encuestas) el descontento. Más sin embargo el tránsito de la administración desde mayo y los resultados obtenidos deben tener una lectura más precisa. De inicio, la nueva administración fue recibida con una huelga extendida del magisterio que hizo tambalear sus primeros pasos. Las reivindicaciones de docentes eran justas y era a Don Luis Guillermo Solís y su Ministra de Educación los que debían desenredar el entuerto dejado por la anterior administración. Alargada innecesariamente por razones que no terminan de ser claras, la huelga llega a su fin con acuerdos dirigidos a la solución inmediata pero con la perspectiva de que la fórmula pueda ser sostenible en el tiempo con mecanismos de verificación conjunta. Los resultados a diciembre con el pago de aguinaldos y la ausencia de reclamos, dan cuenta del éxito de esta estrategia por parte de la Ministra. Punto para el incipiente gobierno.

El acomodo del ejecutivo por lo tanto inicia tarde y en el marco de una campaña temprana que articula partidos de oposición de corte neoliberal, medios afines, algunas cámaras empresariales y un ejército de analistas con plumas afiladas. que señalan un día si y otro también, falta de rumbo, inexperiencia, traición a las promesas de campaña (¡a dos meses de gestión!). La campaña (como la llamaremos en adelante) pretende en primer término evitar el cambio de rumbo macro-económico, estrechar los límites de la gestión de la nueva administración a las claves tradicionales de las anteriores administraciones y a la larga, crear las condiciones para evitar no solo una nueva elección del PAC en el Gobierno sino de cualquier otra fuerza política de carácter progresista.

En ese contexto el Informe de los 100 días significó un primer contraataque de la administración. Aprovechando la expectativa social y política, el Informe es presentado finalmente a la ciudadanía, luego del boicot parlamentario de los partidos que impulsan la campaña, causando un gran efecto, simpatías e indignación en la ciudadanía. Se sistematizan denuncias sobre el estado del país, se plantean objetivos, áreas prioritarias de gestión y acciones a impulsar. La campaña en contra se paraliza ante la contundencia del informe y la simpatía ciudadana que despierta. Otro punto para el gobierno.

La campaña demora un tiempo en articular su mensaje y reinicia reiterando el concepto de falta de rumbo pero esta vez enfatizando dos flancos considerados como las principales debilidades del gobierno: la política fiscal y el desempeño del Ministro de Presidencia. La primera, fortalecida con el informe de una de las calificadoras internacionales de riesgo y la segunda enfatizando el cuestionamiento político y jurídico del Ministro, esta última ante la Sala Constitucional. A partir de aquí la campaña se profundiza y aprovecha el debate alrededor del presupuesto de la República para imponer su enfoque fundamentalista recortando alrededor de 300 mil millones de colones. Destaca en este debate que el principal abanderado es el diputado oficialista Ottón Solís tras el cual cierran filas los actores de la campaña en cuestión. Luego de estiras y encoges y en el marco de una estridente campaña mediática de las fuerzas de oposición, el gobierno logra la aprobación del presupuesto tal y como originalmente lo propuso. Otro punto al gobierno.

En noviembre estalla la huelga de SINTRAJAP contra el contrato con APM Terminals. El desafío acá fue ¿cómo sostener que el gobierno respetaría el contrato?  Decisión difícil en medio de una huelga promovida por una de las organizaciones sindicales más beligerantes del país y en una zona donde las huelgas van más allá del solo paro laboral. Por otro lado la expectativa de empresarios, partidos y medios sobre el manejo de la huelga representaba una especie de “espada de Damocles” sobre la cabeza del Gobierno. La ruta de este fue: diálogo, apego a la legalidad, garantizar el servicio portuario, y el ofrecimiento de inversiones significativas en Limón.  Prácticamente ese fue el resultado final. La huelga fue levantada sin que el gobierno tuviera que ceder en nada de lo que originalmente reclamaba el sindicato. Los aplausos del bloque opositor no se hicieron esperar. Otro punto para Don Luis Guillermo.

La última jugada fue el levantamiento del veto a la Reforma Procesal Laboral. Este es un compromiso de gobierno adquirido en su campaña y específicamente con el Frente Amplio, su principal aliado legislativo. Aquí la campaña cambia de énfasis y coloca el centro en los intereses y preocupaciones que dicha medida ocasionaría a la empresa privada y los empleos en el país. Es una amenaza. El gobierno tiene intensas conversaciones con todos los sectores interesados, explorando fórmulas que permitan salvar el proyecto. Finalmente y ante la intransigencia de partidos de oposición neoliberal, alguna Cámaras empresariales y sus empresas de comunicación, el Presidente levanta el veto el viernes 15 de diciembre creando una situación donde no solo rescata una de las reformas laborales más significativas sino también tomando la iniciativa política en el Parlamento. Otro punto, y final del “primer cuarto” en el 2014.

En el camino se han generado situaciones que han puesto su grano de arena. La aprobación del aumento salarial de los trabajadores público y privados para el 2° semestre del 2014, la aprobación del presupuesto para las Universidades Públicas, la instalación de mesas de diálogo sobre temas estratégicos como ambiente, competitividad, energía, derechos humanos o mesas para atender conflictos específicos como el de Salitre o la mesa de diálogo político con los partidos políticos. La intervención de Judesur y la apertura de procesos administrativos contra funcionarios acusados de corrupción o de cometer irregularidades aportaron a favor. Además, se consolida la figura del Ministro de Presidencia luego del fallo a su favor por parte de la Sala IV. Se suma a esto, aunque sus efectos en la percepción de la gente demorarán más, las rebajas al precio de los combustibles y la posibilidad de una rebaja para la electricidad a inicios de enero.

Finalmente, aún y cuando este pequeño periodo en la gestión de gobierno ha sido “movida” y fuertemente atacada por opositores al cambio que pregona el Presidente, ha sido un periodo donde ha logrado contener el acoso mediático, enfrentar con éxito los principales conflictos y debates y crear las condiciones para tomar la iniciativa política en el periodo posterior. No será fácil. Viene la discusión de importantes proyectos de ley convocados en sesiones extraordinarias: FIV, DIS, Fideicomisos para las carreteras de San Ramón y Ruta 32, IVA y Renta Global, por citar los más espinosos. 

Contrario a lo que se le imputa, la administración Solís ha hecho gala de buen manejo político, de ahí los resultados, y el 2015 le encuentra con vientos fuertes a favor de sus objetivos. Solo se requiere, consolidar la confianza de la tripulación, el instrumental de navegación afinado y la decisión de desplegar las velas para enrumbar el país hacia puertos de cambio.