viernes, 15 de diciembre de 2017

DE MISAS, ROSARIOS, GUERREROS Y DERECHOS

Era previsible. “Alguien” golpeó la mesa. Primero a La Nación y luego le tocó al SINART. La misa y los rosarios vuelven a la televisión pública, revirtiendo la recomendación hecha por la Defensoría de Audiencias de SINART Costa Rica Medios. Esta recomendación sugería eliminar de la parrilla televisiva el rosario de las 6 de la mañana y la misa del domingo a las 9am. Complementaba la recomendación la  "apertura a otras religiones con enfoque informativo, cultural, histórico”. Desde mi opinión personal nada más razonable, así es en la mayor parte de países, al menos de este lado del charco.

El episodio tiene varios bemoles. Por un lado está, la norma constitucional que de manera lapidaria establece que el Estado, es decir, todos nosotros, según el artículo 75 de la Constitución Política profesa “la Religión Católica, Apostólica y Romana” donde el Estado (nosotros nuevamente), “contribuye a su mantenimiento”. 

La discusión es, por lo tanto, sobre la conveniencia a no de un Estado Laico. Sobre esto el mismo Papa Francisco ya se había pronunciado y sus palabras fueron recogidas por el periódico digital español “Público”. Decía el Papa que “Un Estado debe ser laico. Los Estados confesionales terminan mal. Esto va contra la Historia. Creo que una laicidad acompañada de una sólida ley que garantice la libertad religiosa ofrece un marco para avanzar" Y aquí sí que vale tal cual la famosa frase de que en este país, hay más “papistas” que el Papa.

De ahí que, más allá de misas y rosarios, el desafío apunta a la redefinición cultural del Estado, de tal manera que este sea representativo de todas las creencias religiosas y no solo de una. El Estado Laico es un tema país. Y su debate, aunque ensuciado por muchos prejuicios, desinformación y dogmatismo, no solo es oportuno sino que obligatorio. Pero no pocas amenazas enfrenta este desafío. Algunos medios, curas y laicos, todos ellos  portadores de la "ideología católica",  insisten en confundir más que esclarecer. La sola frase acuñada y recogida de manera irresponsable por algunos medios de comunicación, de que con el Estado Laico se quiere “sacar a Dios de la Constitución” no solo es falaz, sino que representa un talante que oculta las verdaderas intenciones para mantener el Estado Confesional. ¿Cuáles podrían ser, aparte de mantener la herencia colonial, dichas intenciones?, me pregunto.

Según el periódico La Nación en una publicación de septiembre del 2014, “Entre el 2008 y lo que va del 2014, la Iglesia Católica ha recibido ¢3.700 millones como parte de los beneficios legales que tiene por ser la religión oficial del Estado.” Estos montos provienen de los presupuestos aprobados tanto en la Administración Arias como en la de Chinchilla, a la postre declarada Hija Predilecta de la Patrona de Costa Rica. Adicionalmente dice la publicación, “recibe recursos públicos para subvencionar centros educativos semi-privados, donde sacerdotes y monjas enseñan primaria y secundaria. Esta subvención encuentra su apoyo legal en el artículo 80 de la Constitución. 

"También, la Ley N.° 7266 autoriza a las instituciones descentralizadas, a empresas públicas del Estado y a empresas particulares, a realizar donaciones a favor de la Iglesia.”  Pero ahí no termina la cosa “El artículo 4 de la Ley de Impuesto sobre Bienes Inmuebles (7729) exime a la Iglesia de este tributo. Además, el gravamen sobre la renta no se aplica a las compras del vino que es utilizado en el ritual de consagración de la Iglesia católica, comprado por la Conferencia Episcopal de Costa Rica, de acuerdo con el artículo 3 de esta norma.” Todos los recursos girados a la Iglesia Católica han sido sacados del bolsillo de creyentes y no creyentes, de budistas, luteranos, judíos, agnósticos, islamistas etc.

Pero no se trata solo de dinero. Vivimos un momento exacerbado sobre temas aleatorios a la laicidad del Estado. Todos ellos vinculados a la dimensión de los Derechos Humanos: matrimonio igualitario, sexualidad responsable, fertilización, derechos de las mujeres, por citar los más sonados. Además, esta agenda de DDHH se ha convertido en el vértice de la campaña electoral, tanto por que se apoyan como por que no. La marcha por la vida realizada hace días por la jerarquía eclesial así lo demuestra. Con himnos llamando a una especie de cruzada y guerra santa, contó con la presencia de 7 candidatos presidenciales, todos ellos haciendo votos por obtener el título de Hijo Predilecto y convertirse en su primer guerrero que "empuñando su espada, se enlista para pelear, porque para eso han sido entrenados, defenderán la verdad" al menos así dice el himno entonado en la marcha en cuestión.

Y en este convulso contexto es que se divulga la noticia de que el Trece Costa Rica Televisión, que forma parte del SINART, eliminará la misa y los rosarios. Entonces algo que podría ser razonable termina siendo no solo una decisión “ocurrente” de “alguna ““cabeza caliente” que “odia” a la iglesia, sino además, provocadora. Vean que la recomendación se hace pública solo días después de la marcha por la vida. Peor momento no pudo haber sido. A veces las conclusiones técnicas requieren de una dosis de sensibilidad política.


Estamos en una hora sensible y decisiva para la sociedad costarricense. Hoy más que nunca se requiere el posicionamiento político y cultural de la ciudadanía. Las elecciones deben ser una mirada de luces largas. No es hora de inmovilidad, ni de cálculo. Es un momento donde, o tomamos el rumbo hacia un país que sucumba ante el fundamentalismo religioso y económico, la exclusión social, la discriminación y el autoritarismo o un país progresista, a tono con las nuevas realidades internacionales, respetuoso de los DDHH, promotor de las libertades religiosas, que modele un Estado para todos y todas. Un Estado que nos represente a usted y a mí. Eso es lo que nos estamos jugando. 

jueves, 16 de noviembre de 2017

COSTA RICA CAMPEÓN MUNDIAL DE RUSIA 2018

Bueno como se dice “ya estamos todos los que somos”. Terminaron las eliminatorias al mundial Rusia 2018 con grandes ausencias como Buffon, Holanda y por estos lados Chile. Para la Sele, clasificada de segunda el reto es enorme. En Brasil, el “listón” quedó muy alto. Todo parece indicar que no se aceptaría menos de lo que se hizo en Brasil, es decir llegar a las instancias de cuartos de final, camino que recorrió sin perder un solo partido en tiempo reglamentario.

Es probable que no suceda lo mismo que ocurrió en Brasil. Escuché que el promedio de edad de los jugadores en Brasil fue de 26 años, hoy es de 30. Este dato es la mayor evidencia que la “renovación” no se dio, y confirma la sospecha de muchos, de que este grupo en manos del Machillo se blindó. Ni siquiera el entorno inmediato de jugadores de primera división fue atractivo para introducir sangre nueva. O tal vez sea que no hay. Pensando bien, al parecer no estamos generando como país la suficiente “densidad futbolística”.

Por ejemplo, Uruguay ha hecho de la venta de jugadores una verdadera industria que aporta financieramente no solo a los clubes sino al modelo tributario que luego retorna a la sociedad convertida en presupuestos para políticas públicas de educación, salud, deporte, recreación. Su “densidad futbolística” les permite, vender al extranjero a toda su selección luego de cada torneo en que participan y no preocuparse por el vacío que dejan, porque hay una base piramidal enorme de donde “sacar”.

En Costa Rica, el espacio de donde habría que escoger jugadores, entrenadores o preparadores físicos, no solamente es desordenado, desconectado entre sí, sino que además es pequeño. La pirámide es pequeña. Dicen en Uruguay, país de alrededor de 4 millones de habitantes, que las ligas de fútbol infantil (5 a 12 años) son el evento social más importante del país” y que cada fin de semana se juegan alrededor de 3 mil partidos de futbol.

A la anterior carencia, agreguemos también que existen en el medio intereses mezquinos y corruptos de ciertos grupos, (remember Li), que se mueven tras una opacidad justificada por cierta norma FIFA que dice que las federaciones son autónomas, una especie de islas en cada país. Esto deja a la sociedad y sus instituciones sin herramientas para exigir transparencia y rendición de cuentas. Se dice que por asistir al mundial de Rusia, se distribuirán entre los clubes de fútbol alrededor de 120 millones de colones. Si sacáramos la cuenta del dinero obtenido por asistir a 4 mundiales, la pregunta obligatoria es es, ¿Dónde está ese dinero? 

Seguimos sumando. Existen justificadas sospechas de que los recursos que obligadamente deben ir a lo público, como las inversiones en infraestructura deportiva en las comunidades toman otro rumbo. Así como también son escamoteadas las cuotas obrero-patronales de los jugadores a la CCSS, los impuestos por venta, salario y traspaso de jugadores son evadidos utilizando todo tipo de maniobras contables (y no contables). Todo ello a vista y paciencia de los que piden, en espacios de mesa, micrófono y otras yerbas, tocar la gloria futbolística en Rusia 2018.

Entonces ¿Qué aporta el fútbol a la sociedad costarricense en tanto factor de contribuya a mejorar las condiciones de vida de la sociedad en el que está inserto? La respuesta no está vacía. Aporta alegría, que no es poca cosa, aporta momentos de cohesión social, ambos lamentablemente fugaces. Y es que el acceso como sociedad al fútbol es limitado.  En Uruguay por ejemplo las entradas a los estadios tienen un costo entre 2 y 10 mil colones máximo, “permitiendo que el fútbol llegue a toda la sociedad”. Para un clásico Peñarol-Nacional la entrada más cara fue de 9500 colones y ver a su selección contra Argentina tuvo un costo promedio de 12 colones. Acá Heredia se ha dejado cobrar hasta 30 mil colones. Lo anterior para argumentar que los partidos de la Sele han representado cada vez más un modelo elitista, donde quien tiene el dinero y logra "entrar" en la plataforma (una especie de "hoyo negro"), se permite el privilegio de ver a la Sele en “acción”.

En nuestro país el fútbol y sus efectos sociales y culturales dependen más de episodios que de procesos. El tema acá es definir el papel estratégico de una actividad tan importante como el fútbol. ¿Para qué ir a Rusia? ¿A ganar el campeonato? ¿A competir? ¿A participar? ¿A exhibir jugadores? ¿A poner “el nombre de CR en alto”? ¿Eso qué significa?  Nos emocionamos hasta el infarto por la Sele, dicha emoción debe ser recompensada. Hasta ahora los beneficios han sido para otros, hacia un solo lado, la gradería de sol está esperando aún su recompensa.





martes, 5 de septiembre de 2017

QUE CADA PALO AGUANTE SU VELA

La comparecencia del Presidente ante la Comisión Legislativa fue tan decepcionante como preocupante. Decepcionante porque para miles de personas, tener la oportunidad de escuchar y ver un debate de tal trascendencia en “primera fila” sin la intermediación mediática, significaba oro puro. Pero lo que encontró fue arena que se escurrió sin más.  Preocupante porque revela el talante de personas que, con la investidura de representantes del pueblo, actúan con un estilo político burdo, inquisidor, desenfadado y cargado de cinismo y mediocridad. No escucharon. Las entrevistas posteriores continuaban martillando sobre las mismas especulaciones.

Por eso más que comparecencia pienso que fue una emboscada. Misma que fue “repelida” por dos hechos contundentes: 1. La intervención inicial del Presidente que desarmó la batería de “preguntas”, pero que a la vez aportó una valiosa información a la ciudadanía haciendo una relación de hechos y situaciones coherente y pormenorizada. Una excelente pieza de sistematización. 2. La evidente incapacidad y mediocridad de los y las diputadas de la comisión, con la excepción de Ottón y Patricia Mora. Los demás evidenciaron un torpe manejo tanto de los contenidos como de las formas. Solo ver la cara de la diputada Clarke cuando hacía sus preguntas daba escalofríos y de los feos. ¿Qué quedó? A mi entender, varias cosas:

  1. Que los actos del Ejecutivo estuvieron siempre dirigidos a crear condiciones para la apertura del mercado de cemento y en ese contexto entender las distintas conexiones de actores diversos. La narrativa de la Ministra de Economía es amplia en información documentada sobre eso.
   2.   Que el Presidente se reunió en una sola ocasión con JCB y que dicha reunión se le concedió 9 meses después y que no llegó a más. 
   3.   Que en ninguna de las audiencias a JCB se le concedió aquello por lo cual solicitaba la reunión.
   4.   Que el Presidente afirma que, será sancionado con el rigor de la ley todo aquel o aquella funcionaria que haya incurrido en faltas a la ley, faltas que deberán, justamente ser probadas por la comisión. 
  5.  Que el Presidente no tiene injerencia en las decisiones del sector bancario, salvo la designación de determinados directivos. Mismos que, tal y como dice el Presidente, en caso de encontrarse faltas a su deber, se castigarán con todo el rigor de la ley.
  6.  Que la investigación del crédito del BCR al empresario Bolaños es tema de investigación de SUGEF y que dicha investigación es la que demostrará legalidad del crédito otorgado, así como la culpabilidad o no de directivos y funcionarios del BCR.

En este caso del cemento hay mucha tela que cortar. ¿Por qué durante tanto tiempo los y las costarricenses tuvimos que pagar más caro uno de los insumos más importantes de la construcción como es el cemento, solo porque dos empresas se pusieron de acuerdo y además bendecidas formalmente por un gobierno? ¿Quiénes más, aparte de esas dos empresas, se beneficiaban de dicho acuerdo?¿Qué papel podrían estar jugando empresarios chinos en esto de “abrir” el mercado del cemento?¿Existen vínculos del negocio del cemento con propietarios de medios de comunicación, tanto por aquellos que están activos en el tema como también los que guardan silencio?¿Es la Junta Directiva un campo de batalla de intereses en pugna por un negocio que según dicen, es de miles de millones de dólares al año?¿Es el préstamo de 30 millones de dólares a JCB un acto ilegal que además aporta beneficios a círculos de políticos del PLN y del PUSC con los que JCB se fotografía una vez sí y otra también?¿Es parte el diputado Zapata de ese círculo?¿Y Melvin Jiménez?

De seguro existen más preguntas. Siguiendo esa ruta es probable llegar al fondo de esto. Sin embargo, lo mostrado por la Comisión, pareciera que su único interés es enlodar al Presidente, con una trama de insinuaciones y especulaciones, con el objetivo de disminuir la aceptación popular de su gestión en un contexto electoral en el que necesitan desesperadamente contener y revertir dicha aceptación. Lo demás no interesa. La idea es repetir hasta el cansancio su libreto, teniendo en algunos medios, su caja de resonancia.  Medios que por cierto ya nadan en la vulgaridad. Leer el titular de hoy del Diario Extra refiriéndose a la Ministra de Economía como la “novia de” da para pensar que la inmundicia, además de ser su ambiente natural, sirve para ocultar algo bien grande.

Para tapar todo eso, es necesario repetir, repetir y repetir para que quede algo, como dice la máxima Goebbeliana. O lo que es lo mismo, eso que hoy llaman la “post-verdad”, que según "The Economist" “son aseveraciones que “suenan ciertas”, pero que no tienen base fáctica”, “usada para reforzar prejuicios, campañas basadas en emociones y no en hechos”. Hoy más que nunca se requiere de la articulación de un poder desde la ciudadanía que enfrente esta cultura de información, así como también la de hacer política y negocios. Formas que parecieran ser coyunturales pero que el gran temor es que se instalen como la matriz de un modelo en marcha de corte neo-fascista, neoliberal y fundamentalista.