Mario Céspedes
Avalos
Ciudadano de a
pie
Marzo 2014
En
una ocasión, una persona pretendía callarme diciendo que era un “necio” y que
siempre “volvía con el san Benito”. Desde ese día asumí a San Benito como mi
patrono, o sea el patrono de los necios. Pues acá voy de nuevo. Antes aclaro
algunos puntos de partida. Los procesos electorales no es escenario exclusivo
de los partidos políticos. En él convergen actores políticos, sociales,
empresariales, mediáticos, eclesiales, con muy variado interés sobre el proceso
mismo. De hecho, los partidos en liza, representan de alguna manera estos
intereses, siendo portadores de una visión del país que se adapte a dichos
intereses.
A
manera de ejemplo el PLN se ha constituido como el partido que mejor representa
los intereses de los actores económicos y financieros que han sido favorecidos
por el modelo de la que han denominado apertura de mercados. Sin embargo al
interior del mismo partido, existen facciones en pugna que se disputan la
representación de los poderosos negocios que esperan por ser aprobados. Unos para continuar disfrutando del festín,
otras exigiendo una mayor cuota del pastel.
En
el anterior marco, comparto algunas opiniones sobre los últimos acontecimientos políticos. El hecho más significativo ha sido la decisión
del candidato del PLN de renunciar a continuar en la campaña de manera activa,
según la lectura que hizo a los medios. Previo
a este cisma electoral, el PLN había concretado la estrategia para disputar la
segunda ronda basada en tres elementos: la acusación de que el PAC es el culpable de la preocupante variación en el
precio del dólar, más el “arrime”, casi
“repello”, con los sectores del fundamentalismo cristiano, tanto católico como
evangélico y la profundización de la oferta clientelar: bono alimentario,
vivienda para jóvenes, entre otros, es que el PLN decide enfrentar la segunda ronda
del proceso electoral.
Pero
sucedió lo inesperado, aunque sugerido desde los días posteriores al 2 de
febrero, el candidato Johnny Araya
decide, “tirar la toalla”, algo así como que, “voy perdiendo, estallo la bola”.
Ese miércoles, el rumor se esparció en las primeras horas de la mañana. A la
1pm el candidato confirmaba lo que a esas alturas ya todo el país conocía. ¿Los
argumentos? En concreto, que no hay plata.
A
partir de este momento, es que inicia una danza de reacciones que van desde la
máxima incredulidad, hasta el alabo a tal decisión, calificándola como
“patriota”, “responsable” “realista”, “visión de estadista”, “acto de humidad”,
“torre de marfil”, “arca de la alianza” por decir algunas de las opiniones
escuchadas. Incluso un ex candidato afirmó que, él, hubiese hecho lo mismo.
Junto
a la decisión de renunciar, el señor Araya lanza, lo que considero es la
muestra más significativa de que algo grande se está fraguando con tal
decisión: el ofrecimiento al candidato del PAC de dialogar con el objetivo de
acordar una agenda país, ”sin “banderías partidarias” para “salvar a Costa
Rica”. Horas después y de manera sorprendente la mandataria Laura Chinchilla
decide participar de la fiesta, reforzando
el llamado a dicho diálogo para buscar entendimientos que impulsen
proyectos clave, como una muestra de “unidad
nacional y actitud cívica” según mencionó. Dicha intervención pareciera no haber llamado
la atención de medios, analistas y autoridades electorales, pues a todas luces,
el tema no era de competencia del ejecutivo.
Y
sí, aquí es donde uno aplica la malicia indígena. Más allá de la parafernalia desatada, cuya
lumbre solo nos muestra lo evidente, es imperativo buscar explicaciones en la
“trastienda” de los hechos. Vamos a ver.
Arriesgo algunas hipótesis al respecto.
1. El PLN y su candidato apostaron
todo a la primera ronda. Alrededor de5000 millones (reportados) de colones del bolsillo de la sociedad costarricense
se gastaron en una campaña que nunca, ni por asomo, permitió ver una luz de que
no habría segunda ronda. Los resultados electorales encuentran al PLN en un
escenario de segunda ronda que se negaba a aceptar en la previa y para colmo, detrás
del PAC. ¿Cómo hacer frente a una segunda ronda, cuando el partido, requiere
pagar absolutamente todos los apoyos que articula: clubes, administrativos, campaña
publicitaria, plataforma de “trolls”, encuestas propias, miembros de mesa,
fiscales, transportes y no poca dirigencia cantonal, que al no tener una
motivación municipal, requiere ser pagada para su funcionamiento. “Este partido
es caro” dijo el jefe de campaña Alvarez Desanti.
En este contexto hubo un hecho
que llamó la atención. Ya en la segunda ronda y de manera sorpresiva, el
candidato viaja a Miami, atendiendo una
invitación de Joe Carollo, ex alcalde de la ciudad de Miami, viejo político
ligado al fundamentalismo religioso y fiel representante del exilio
cubano. ¿Una visita a Miami en plena
segunda ronda a atender cosas que no tienen que ver con la campaña?! ¡Mirámela…diría mi abuelo! Sospecho que esa visita
tenía el objetivo de conseguir recursos frescos, aunque sus fuentes fueran
cuestionables. El asunto es que el
resultado no fue el esperado. Ya el dinero se había dilapidado y las “fuentes”
de financiamiento con evidenciaban agotamiento, reserva y desconfianza en la
victoria que se ofrecía.
2. Existen otros actores tras bambalinas que
tienen en sus manos algunos hilos, no muy fáciles de observar. Me explico.
Agotado el financiamiento, algunos actores, más económicos y financieros, pero
con mucho criterio político, comienzan a barajar posibles salidas, ya no con
una victoria del PLN, sino una salida que salvaguarde lo más importante: los
negocios que están haciendo “fila” para ser aprobados y ejecutados. Algunos son
conocidos: APM Terminals, la refinería china, la carretera a Limón, la ley de
cogeneración eléctrica, el pago “resarcitorio” a OAS e Infinito Gold. Pero
habrán otros que posiblemente estén en
“incubadora”. Tanto unos como otros, esperaban
que un tercer mandato del PLN les proporcionara el entorno de
“confianza” que el negocio necesita: seguridad jurídica, “estímulos” para su
inversión, en fin, tratos preferenciales.
3. ¿Qué hacer con las inversiones,
tanto de los proyectos en concreto, como de las posibles “contribuciones”
previas realizadas a la campaña del PLN y dilapidadas en la primera ronda? Las
segundas, ya se perdieron. Pero, ¿y las primeras? Un posible gobierno del PAC
no proporcionaría, desde la lógica de estos negocios, un “entorno ideal” como
el que les pretendía garantizar el PLN. Aún y cuando el candidato del PAC se ha
esforzado queriendo convencer estos sectores de que una posible administración
PAC es confiable para los negocios, su composición heterogénea y sobre todo,
las enormes expectativas populares de un cambio necesario en la conducción del
país, no le permitirían endosarles un
cheque en blanco.
4. Emerge un escenario donde, más
allá del dato coyuntural de la renuncia de Araya, se busca “doblar” el brazo
PAC, dirigido a obtener garantías de que dichos negocios no serán obstaculizados.
Esto constaría de tres movimientos:
a.
La
amenaza de una desestabilización económica y financiera del país, manipulando
los movimientos del dólar con la complicidad de las autoridades del BCCR. Este
mecanismo ya ha sido utilizado en otras ocasiones. La más recordada en la época
del “último” presidente del país, don Rodrigo Carazo Odio. Plantearse la
posibilidad de que existen sectores del capital financiero que se benefician las
administraciones del PLN no es descabellado. A cambio de estos beneficios se le
garantiza a la administración estabilidad macroeconómica. Por ejemplo no pagar
impuestos. Un gobierno no liberacioncita pondría en riesgo estos privilegios.
b.
La renuncia de Araya es un golpe
que pone en riesgo para un posible gobierno PAC: la legitimidad. Un ejecutivo
con poco caudal de votación sería endeble
y frágil, incapaz de enfrentar procesos de diálogo y negociación para construir
consensos país. Es aún más grave si esta fragilidad se enarbola en medio de una
campaña mediática en contra, por ejemplo. Las fuerzas de la derecha neoliberal,
mayoritarias en el parlamento, estarían en posibilidad de “pedirle la renuncia
al ejecutivo” en aras de la “estabilidad
del país” y de la “unidad nacional”.
c.
El
llamado tanto de Araya y Chinchilla, adulcorado por sectores políticos,
mediáticos y empresariales, sobre la gran
urgencia de consensuar una agenda de unidad nacional, solo hace pensar en una
estrategia para obtener del PAC
“garantías” de que los negocios no serán tocados. A cambio estarían
proporcionando a Solís un clima de gobernabilidad política sin sobresaltos y
sobre todo estabilidad económica. Esa es la agenda
nacional.
Finalmente
las preguntas surgen de manera lógica. ¿Estará el PAC consciente de estos
escenarios? El llamado a las urnas y la consecución de una meta de 1000000 de
votos, es una iniciativa potente que, si
se logra, relativizaría la presión de estos sectores y le proporcionaría al PAC
un mayor margen de autoridad y maniobra para construir los consensos. Pero ¿y
si no? Caería inevitablemente en las trampas a tender por la derecha. A no ser
que, por un lado, el PAC esté
comprometido porque el cambio en la conducción del país sea real, y por otro, del
apoyo y protagonismo que la acción ciudadana obtenga en el marco
del ejercicio de la gestión de gobierno. Como diría un amigo, “lo demás…son
babosadas”

muy acertado análisis
ResponderEliminarLa movida de Araya es una estrategia de "guerra", ni tan responsable, ni tan hereje de la democracia...
ResponderEliminarA continuación muestro un extracto del Libro: El Arte de la Guerra de Sun Tzu, cualquier parecido con la realidad no creo que sea mera coincidencia:
"Si no sales a combatir, tu fuerza estará siempre llena. Este es el arte de vaciar a los demás y de llenarte a ti mismo.
Sé extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. Sé completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tus adversarios.
Esto significa que cuando los adversarios llegan para atacarte, no luchas con ellos, sino que estableces un cambio estratégico para confundirlos y llenarlos de incertidumbre.
Por consiguiente, cuando induces a otros a efectuar una formación, mientras que tú mismo permaneces sin forma, estás concentrado, mientras que tu adversario está dividido.
Así pues, un ejército no tiene formación constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante: se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo"
(Sun Tzu, 1772).
Excelente análisis. Voy a escribir unos garabatos y los incorporo como comentario.
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